Tradicionalmente, al vender un piso, el propietario debía pagar al Ayuntamiento la famosa “plusvalía municipal”. Este impuesto no entraba a valorar la ganancia o pérdida de la transacción sino únicamente se limitaba gravar el supuesto incremento del valor del terreno teniendo en cuenta los años transcurridos. En otras palabras, la cuota siempre era positiva porque el legislador no había previsto la pérdida en una compra-venta de inmuebles.

Fue el  juzgado nº 1 de Jerez de la Frontera el que planteo, el 25 de julio de 2016, la cuestión de inconstitucionalidad al Tribunal Constitucional. La cuestión era sencilla: la plusvalía no podía gravar consecuencias no reales, contrarias al principio de capacidad económica, que es el requisito de partida de toda prestación tributaria.

Finalmente, el 11 de mayo de 2017 el Tribunal Constitucional sentenció a muerte la plusvalía municipal en los casos de pérdidas en la venta de inmuebles.

La sentencia del Tribunal Constitucional ha abierto dos vías para reclamar la devolución de las plusvalías liquidadas en base a la norma declarada nula de pleno derecho:

Primera. Solicitar la devolución del importe pagado por plusvalía municipal cuando se generaron pérdidas en la venta en base a la sentencia del Tribunal Constitucional.

Segunda. Solicitar la devolución del importe pagado por plusvalía municipal aunque se hayan generado beneficios con la venta del inmueble.  La razón, tal y como expone el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, es que el Juzgador no puede asumir la “reconstrucción” normativa de artículos declarados nulos por el Tribunal Constitucional. Es decir, un juez no puede asumir las funciones del legislador y no se puede “inventar” el modo en que debe calcularse la plusvalía municipal tras la sentencia del TC.

Lógicamente, las Haciendas Locales han entrado en pánico y ya han comenzado a tomar medidas con el fin de no ver mermados sus ingresos. El Ayuntamiento de Barcelona, para citar un ejemplo, ha revalorizado los valores catastrales en casi un 20% en global, lo que implicará una mayor recaudación en el IBI.

En conclusión, nuestro consejo es que reclame la devolución de lo ingresado por plusvalía, haya habido o no ganancia en la venta. Eso sí, para reclamarlo, asesórese con un abogado especialista en el tema. Si no conoce a ningún abogado especialista, en nuestro despacho lo podrá encontrar.